¿Te has preguntado alguna vez por qué dos suelos laminados que a simple vista parecen idénticos tienen durabilidades tan distintas? Puede que la explicación esté en sus niveles de resistencia al desgaste y en la clase de uso que les corresponde.
Hoy, desde Parketalia®, resolveremos este misterio, conocerás más sobre los suelos laminados, te contaremos cómo la clasificación AC y la clase de uso marcan la diferencia.
LA CLASIFICACION AC EN LOS SUELOS LAMINADOS
¿Qué es la Clasificación AC?
En términos sencillos, la Clasificación AC es un estándar que nos indica la resistencia al desgaste de un suelo laminado. Esta resistencia está directamente relacionada con la capa superior, que es la encargada de proteger la decoración del suelo frente a arañazos, roces y manchas.
Cuanto mayor sea la clasificación AC (AC1, AC2, AC3, AC4, AC5 y AC6), más “dura” será la capa protectora que tiene el suelo laminado. En otras palabras, un AC5 aguantará mucho mejor el tránsito y el uso diario que uno de menor categoría.
¿Cuál es el sistema de medición de la Clasificación AC?
Cuando hablamos de la resistencia al desgaste en los suelos laminados, existe un punto de referencia claro: la norma UNE-EN 13329. Esta es la encargada de establecer los criterios de medición y la escala de clasificación de resistencia (conocida como “AC”) que encontraremos en cada producto. Por ello, esta norma establece las pautas para clasificar la resistencia al desgaste de los suelos laminados. Pero, ¿cómo se evalúa realmente si un suelo es AC4, AC5 o cualquier otro nivel? Ahí entra en escena el como método oficial de medición.
El Test de Taber, de manera resumida, expone la superficie del laminado a un rozamiento continuo con una lija especial, imitando el tránsito y la fricción de una casa o un local comercial. Se trata de un método de abrasión muy preciso: se cuentan las pasadas que el suelo soporta antes de mostrar signos de deterioro. A partir de los resultados obtenidos, se asigna una clasificación AC (del 1 al 5) que indica cuántas pasadas soporta el suelo laminado ac antes de presentar signos visibles de deterioro.
- Si el laminado supera fácilmente un determinado umbral de pasadas, su categoría aumenta.
- A medida que asciende la clasificación (AC1, AC2, AC3, AC4, AC5, AC6), hablamos de una mayor fortaleza frente al uso diario.
Por ello, para determinar si un suelo es, por ejemplo, AC4, AC5 o AC6, se realiza el test de abrasión.
- AC1 tiene una resistencia extremadamente baja a la abrasión (hasta unas 900 pasadas de lija).
- AC2 tiene una resistencia muy baja a la abrasión(hasta 1.800 pasadas de lija).
- AC3 tiene una resistencia baja a la abrasión (hasta 2.500 pasadas de lija).
- AC4 tiene una resistencia media a la abrasión (hasta 4.000 pasadas de lija.
- AC5 tiene una resistencia alta a la abrasión (hasta 6.500 pasadas de lija).
- AC6 tiene una resistencia muy alta a la abrasión (hasta 8.500 pasadas de lija).
Cada suelo laminado, por tanto, se ajusta a un nivel concreto de resistencia en función de la cantidad de abrasión que puede aguantar sin perder su apariencia original. Con estos datos, es más sencillo escoger el tipo de suelo adecuado para cada espacio y frecuencia de uso.
En mi experiencia en Parketalia®, la clasificación AC de los suelos laminados es clave para entender su resistencia al desgaste. Bajo mi punto de vista, AC1 y AC2 son prácticamente obsoletos en el mercado actual. Estas clasificaciones son para espacios con muy poco tráfico, y hoy en día no se venden apenas. La gente busca sueos que sean más versátiles y duraderos, por lo que los suelos AC3 y superiores son los más conocidos.
Sin embargo, si me preguntas, la opción ideal está en AC4 y superiores. AC4 y AC5 son perfectos para espacios residenciales y comerciales con tránsito, como oficinas o casas con niños y mascotas. El AC6 es para zonas con tráfico alto.
La mayoría de personas hoy en día prefieren suelos AC4, AC5 e incluso AC6 ya que ofrecen una gran durabilidad y aguantan un uso constante. Los suelos AC1 y AC2 son menos comunes porque no ofrecen la resistencia que muchos buscan hoy en día. La clave está en elegir el que mejor se adapte a tu espacio, y no escatimar en resistencia si buscas un suelo que dure.
Pero, ojo: no te dejes llevar solo por la etiqueta “AC”. El número AC indica la resistencia al desgaste, pero hay otro parámetro igual de importante: la clase de uso.
LA CLASE DE USO EN LOS SUELOS LAMINADOS
¿Qué es la Clase de Uso?
La clase de uso es la otra gran estrella en el universo de los suelos laminados. Nos ayuda a determinar para qué tipo de espacios y niveles de tránsito se ha diseñado ese suelo. Por ejemplo, no es lo mismo un suelo para un dormitorio tranquilo que otro para un pasillo de un centro comercial.
Este nivel de resistencia depende, sobre todo, de la densidad del tablero que forma el corazón del suelo laminado (generalmente un tablero HDF, High Density Fiberboard). Un tablero más resistente, con mayor densidad, soporta mejor las cargas y el paso constante de personas.
¿Cómo se mide la Clase de Uso?
- Ámbito doméstico:
- Clase 21: Uso doméstico moderado.
- Clase 22: Uso doméstico general.
- Clase 23: Uso doméstico intenso.
- Ámbito doméstico, comercial e industrial:
- Clase 31: Doméstico intensivo, comercial moderado.
- Clase 32: Doméstico intensivo, comercial normal.
- Clase 33: Doméstico intensivo, comercial intensivo.
- Clase 34: Doméstico intensivo, industrial moderado.
OTRAS CLASIFICACIONES A TENER EN CUENTA
Aunque la clasificación AC y la clase de uso son dos pilares esenciales para evaluar la resistencia de un suelo laminado, no son los únicos. El tipo de tablero, los acabados superficiales o la tecnología empleada contra la humedad pueden marcar grandes diferencias entre un modelo y otro. Para descubrir todos los matices y elegir la opción que mejor se adapte a tus necesidades, no dudes en echar un vistazo a nuestro artículo sobre tipos de suelos laminados.
CONCLUSIÓN SOBRE LA CLASIFICACIÓN DEL SUELO LAMINADO
Con más de 10 años de experiencia guiando a nuestros clientes en la elección de sus suelos, en Parketalia® hemos tenido la oportunidad de ver de primera mano cómo un buen suelo puede transformar no solo la estética de un hogar, sino también su funcionalidad. Las recomendaciones que comparto hoy son el resultado de los proyectos exitosos en los que hemos trabajado.
En Parketalia®, siempre aconsejamos a nuestros clientes que valoren tanto la clasificación AC como la clase de uso al mismo tiempo. Solo así se obtiene una visión completa de la resistencia real de un suelo laminado.
Preguntas frecuentes
Estas son algunas de las preguntas frecuentes que solemos recibir por parte de nuestros clientes:
La clasificación AC mide la resistencia a la abrasión o desgaste superficial de un suelo laminado. Cuanto más alto sea el número AC, más pasadas soporta en el test de fricción antes de mostrar deterioro. Por otro lado, la clase de uso valora el nivel de tránsito y el tipo de espacio para el que está diseñado el suelo: doméstico, comercial o incluso industrial. Por ello, son dos mediciones distintas que se complementan para determinar la calidad y durabilidad del suelo.
Depende de la intensidad de uso. Para zonas de tráfico moderado en una casa, un AC4 o AC5 podría resultar suficiente. Sin embargo, si el espacio recibe muchas pisadas, como un pasillo muy transitado, o si es un local comercial con público constante, lo mejor es optar por AC5 o AC6, siempre teniendo en cuenta también la clase de uso (por ejemplo, 32 o 33 en espacios comerciales).
Sí. Si se trata de una habitación de poco uso, como un dormitorio de invitados, un suelo con una clasificación AC más baja podría cumplir su función sin problemas, al no someterse a un desgaste intenso. Eso sí, es importante analizar bien cada espacio y las necesidades antes de elegir el tipo de suelo.
Si tienes alguna pregunta o quieres comentarnos algo, no dudes en comunicárnoslo. Nos encantaría saber de ti y mantener una relación.
En Parketalia, entendemos la importancia de elegir el suelo ideal para tu hogar. Esperamos que esta información sobre la Clasificación de los laminados te haya ayudado a resolver todas tus dudas y a sentirte más seguro a la hora de tomar una decisión. Si quieres profundizar más en algún aspecto, no dudes en contactar con nosotros o seguir explorando nuestros artículos relacionados.










